Todo trabajador en una jornada laboral está expuesto a un conjunto de requerimientos psicofísicos que hacen parte de la carga de trabajo a la que se encuentra sometido a lo largo de su vida profesional. Tareas repetitivas, sobreesfuerzos, desplazamientos, posturas corporales mantenidas, forzadas, antigravitacionales, la toma de decisiones, mantenimiento de clientes, la gestión organizacional y el trabajo monótono son factores que pueden afectar el normal funcionamiento del cuerpo y de la mente en el trabajo. Por lo anterior es fundamental realizar pausas activas que le permitan al trabajador continuar con sus labores con toda la concentración y disposición.
Una pausa activa es un tiempo de recuperación muscular y mental que puede incluir o no ejercicio físico. Es recomendable que en una jornada laboral de 8 horas se realicen 15 minutos de pausas activas cada 4 horas; cuando la labor implica movimientos repetitivos se sugiere realizar 10 minutos de pausas activas por cada hora, esto permite romper la repetitividad de la actividad y previene la fatiga muscular.
A continuación, algunas recomendaciones para activar el cuerpo y la mente a través de las pausas activas:
1. Inicia por la parte del cuerpo más lejana al miembro que realice mayor esfuerzo. Así, le das tiempo de recuperación. Por ejemplo, si tu trabajo consiste en un ejercicio manual, inicia por los hombros con movimientos lentos.
2. Dedícale a cada parte del cuerpo de diez a quince segundos, sin hacer ejercicios extremos o intensos.
3. El estiramiento que realices no debe generarte dolor, no se trata de hacer un movimiento contrario drástico porque eso puede significar un aumento en la fatiga del músculo.
4. Aprende a conocer tu cuerpo, mira qué ejercicios te producen mayor relajación, vuélvete consciente de la oxigenación y del balance corporal.
5. Los movimientos deben incluir desde la parte superior hasta la inferior, trabajando la columna y, sobre todo, manteniendo una respiración adecuada.
6. Sé constante con los ejercicios, realízalos en tu puesto de trabajo diariamente, de eso dependen los buenos resultados, Algunos beneficios de las pausas activas son: Disminuye el estrés, Favorece la autoestima y capacidad de concentración, Motiva y mejora las relaciones interpersonales, promueve la integración social, Disminuye riesgo de enfermedad profesional, Mejora el desempeño laboral.

Recuerda …
¡Tu cuerpo y tu mente merecen una pausa!

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